domingo, 22 de noviembre de 2009

La comunicación con Dios


Es un hecho innegable que cuando entramos en una crisis, emocional, financiera o laboral sentimos que el mundo se cierra y no vemos más allá de nuestra nariz, pero hay un solo momento en que agotados de imaginar situaciones negativas, de llorar o de no dormir nos detenemos y miramos hacia el cielo pidiendo ayuda, no hay bombos y platillos, no hay un rayo o un trueno que nos indique que alguien allá arriba o ahi dentro del alma nos ha escuchado. Se siente... se percibe muy dentro del alma que hay algo en proceso de solución ¿cómo? no sabemos ¿cuándo? tampoco conocemos esa información, los caminos que Dios toma para ayudarnos son complicados para nosotros de entender, son inescrutables y a veces inimaginables, solo sabemos que estamos en presencia de alguien que mueve nuestro destino de una manera hábil y rápida.
Un negociador sagaz y oportuno y un prestidigitador innato... así es Dios

No hay comentarios:

Publicar un comentario