Mamá, hoy a la noche celebraremos la Navidad, la primera en tu ausencia... Llegaremos a la reunión con los sueños rotos y el alma un poco más vencida. Como tributo a tus fuertes convicciones mantendremos tus tradiciones y crearemos unas nuevas que marcarán el nuevo ciclo que debemos vivir.
Deseamos con mucha Fé que tu cena de bienvenida a esa otra vida sea con una gran celebración a la mesa de Dios con Enrique como guía y acompañante, ya ves mamá que al final no superaste el profundo dolor de perder a un hijo y esta navidad para tí será plena de alegría al estar de nuevo con él, quedamos dos hijas tuyas que deberemos ahora aprender a vivir sin tí, cuando puedas no olvides hacernos sentir tu cariño desde donde estés.
Un irónico destino hizo que justo un día antes de que partieras encontrara casualmente mi libro de versos de Amado Nervo y que sólo de verlo la fuerza de la costumbre me hiciera recordar aquella poesía que se llama "Muerta" y donde como tu bien sabes (tantas veces la leímos juntas) es el grito de dolor ante la pérdida de la madre ¿fué acaso coincidencia, fatalidad o presentimiento? cuando estuve acompañando tu cuerpo vacío la recorde completa y en voz bajita te la recité como algo muy nuestro pero la letra la llevo grabada y esta vez con la entonación correcta, la que sólo otorga la tristeza que consume. Esas abundantes veladas de confidencias y discusiones literarias donde el amanecer nos sorprendía bebiendo café con leche bien caliente; las guardaré como el mayor tesoro que me diste, yo recordaré la mujer culta, educada y con espiritu fuerte para sacarnos adelante en la ausencia de Papá. Oye mamá siendo justos y equitativos también he de decirte que no olvidaré tu parte irónica, sarcástica y voluntariosa que tenías... todo hacía una mezcla difícil de olvidar.
Tus recetas, tus ritos religiosos estarán presentes, así como la memoria del excelente humor de Enrique y su forma sarcástica y burlona de reirse de la vida... Ya ves mamá, esto inició con un pensamiento fijo en tí y Enrique ha dado la señal de presente para que no lo olvidemos, los dos reciban de nuestra parte un fuerte abrazo muy apretado y la firme promesa que no los olvidaremos, sean felices y que Dios los acompañe...
Navidad 2011


